- explica mejor si quieres que te deje beber mi sangre –
él rio de manera estruendosa tras ese comentario.
- puedo beber tu sangre si quiero – dijo – no necesito tu
permiso –
- entonces, ¿Por qué no me has matado? –
- porque no quiero matarte – me apretó contra su cuerpo –
no quiero herirte, no te hare daño – apoye mi cabeza sobre su hombro.
- ¿Qué quieres de mi? – repeti mi pregunta.
- te quiero a ti, toda tu es lo que necesito para vivir –
suspiro – necesito convertir un humano en vampiro antes de los cien años como
muerto en vida o dejare de existir – lo mire.
- ¿asi que escoges a la primera que se te cruza? – dije –
no malinterpretes, no estoy enojada, solo pensé que al menos serias honesto
desde un principio acerca de todo –
- llevo casi cien años buscándote, no me apetece vivir
junto a alguien que no amo, pero de alguna manera, contigo es diferente. Odio
la idea de no estar junto a ti, pero si no quieres hacerlo esta bien, no me
opondré. Después de todo es tu decisión –
- ¿dices que depende de mí el que vivas o mueras? –
pregunte un poco incrédula por todo lo que me había dicho, tanta información
que asimilar en tan poco tiempo. Él asintió, mirándome serio, hablaba en serio.
- solo piénsalo – dijo tomandome de la cintura firmemente
antes de dar un incrible salto del árbol que estoy segura, si no fuese por el
hecho de que es un vampiro, nos hubiese matado a los dos. Me sujete de su pecho
con fuerza, casi clavando mis uñas en su cuerpo, hasta que sentí mis pies
posarse en algo firme.
Abri los ojos con algo de timidez por lo que podía
encontrar, dándome cuenta que estaba de regreso en mi habitación, completamente
sola.
- ¿Bill? – mire por todas partes pero no estaba ahí.
Fuera los leves rayos de sol empezaban a salir, asi que me acoste cayendo en un
profundo sueño de inmediato.
- Giselle, ¿Cómo regresaste al instituto? – me pregunto
Steph mientras almorzábamos en el comedor en lunes luego de un corto fin de
semana y una ardua mañana de clase sin Bill.
- alguien me trajo –
- ¿el chico imaginario? – se burlo.
- hola Giselle – escuche decir a Tom, que apareció tras
de mi y me rodeo la cintura con demasiada confianza - ¿Quién es ella? – lo mire,
sorprendida al principio pero luego voltee a mirar a Steph que, tan sorprendida
como yo, pasaba su mirada de Tom hacia mi y viceversa.
- me llamo Steph – dijo ella extendiendo la mano. Tom la
miro un segundo y luego sonrio.
- soy Tom – se presento de manera secante – lo siento,
pero Giselle tiene que irse – me sujeto con mas fuerza de la cintura y empezó a
caminar conmigo a su lado, alejándonos de ella. Dejándola sola en pleno
pasillo.
- claro, ¿hablamos después? – le escuche gritar.
- ¿Qué haces? – dije a Tom – es mi amiga –
- no, no lo es –
- ¡sueltame Tom! – exclame moviéndome entre sus brazos,
tratando de romper el agarre de su brazo en mi cintura.
- Bill te esta buscando – me susurro al oído. Deje de
moverme de inmediato y preste atención a lo que me dijo.
- ¿Dónde esta? –
- por aquí – me llevo hasta una de las aulas. No había
nadie en ella.
- aquí no hay nadie, ¿Dónde esta Bill? – pregunte dando
vuelta para encontrarme con Tom de pie frente la puerta cerrada.
- tranquilízate – me dijo – no voy a hacerte nada, no
pienso lastimarte – se acerco a mi y hablo de nuevo: - he de suponer que ya
sabes la verdad sobre mi hermano –
- ¿Qué es un vampiro? – dije pensando que se refería a
Bill. Asi que eran hermanos - Si, él me conto –
- ¿estas dispuesta a transformarte en esto por él? –
pregunto relajando un poco su rostro. - ¿ser un monstruo que se alimenta de la
vida de otros? –
- no me importa que Bill sea vampiro, lo amo igual. Y si
beber sangre es la única manera de estar el resto de la eternidad a su lado,
entonces que asi sea-
- pero… apenas lo conoces, puede estar mintiéndote – dijo
de pronto.
- ¿de que lado estas? – pregunte.
- solo trato de entender porque alguien haría algo como
esto por una persona de la que sabes poco mas que el nombre –
- no se como explicarlo – dije – se que suena loco pero
lo amo, no me importa lo poco que lo conozca –
- ¿te transformaras, entonces? –
- casi parece que no quisieras que tu hermano sea
inmortal – dije alzando una ceja y cruzándome de brazos.
- no es eso, me sorprende. Sabia que el encontraría a su
elegida, pero no estoy preparado para esto, tengo miedo de irme y… pensé que
eras tu cuando te vi en clase de música, pensé que mi búsqueda había terminado,
pero me equivoque – bajo la mirada – cuando dijiste que querías a Bill, cuando
vi que pudiste resistir a mis besos, fue cuando lo supe, mi hermano había
encontrado a su elegida – me miro.
De pronto la puerta se abrió de manera estruendosa
haciendo que me exaltara por el ruido que produjo. Tom se coloco frente a mi,
protegiéndome. Ambos miramos hacia la puerta, a quien había entrado de esa
manera.
- Bill – dije saliendo detrás de Tom.
- Tom – dijo él mirando sorprendido a su hermano y
fijando su vista en mi luego - ¿Giselle? – su rostro se transformo en una mueca
de odio posando su mirada de nuevo en Tom - ¿Cómo pudiste? – se avalanzo sobre
el en un imperceptible, al menos para mi, movimiento - ¡eres mi hermano! ¡sabes
que la amo! – Bill estaba sobre Tom, apretando su cuello con fuerza mientras
que Tom trataba de apartarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario