Translate

martes, 12 de noviembre de 2013

- Nueva realidad -






Fue un recorrido corto a Hamburgo, a pesar de la distancia.

Cada uno fue a su casa, a visitar a su familia.

Bill y Tom.

Georg.

Y yo.




Nuestras familias vivían cerca, eran algo así como vecinas. Eso si no contamos los kilómetros y kilómetros de terreno, arboles y campo que dividía cada casa.

            Mire a lo lejos el castillo donde había pasado mi infancia, esos campos verdes donde cabalgaba.

Entre sigilosamente a la parcela. Abriendo con facilidad el portón de madera pesada.

Las luces estaban encendidas. Pensé en tocar la puerta, pero, ¿Qué diría? “Hola soy Gustav, solía vivir aquí hace cincuenta años hasta que me convertí en vampiro”. No sonaba muy convincente.

En lugar de eso, subí hasta la ventana de la que era mi habitación. La luz estaba encendida.

Mire dentro y había un chico, de cabello negro y ojos verdes. Luego, llego un hombre, era igual al chico, aunque claro mas viejo. Su padre, supuse.

- padre – dijo el chico – encontré esto bajo la alfombra – saco una pequeña harmónica. Esa era la harmónica que solía tocar.

- esto es solo basura hijo mío, debe tener cincuenta años, probablemente perteneció a los antiguos dueños –

- ¿que sucedió con ellos? – le pregunto el chico con curiosidad. La misma pregunta tenía yo. Me senté en la barandilla de la ventana, cubierto por la oscuridad y pegue el oído al vidrio, para oír con mayor claridad.

- murieron – dijo el hombre con gesto sombrío. Mi cuerpo se tenso, abrí los ojos y apreté la mandíbula para no emitir un gruñido. – los mas viejos murieron, era una gran familia, hasta que el hijo menor desapareció en un viaje a Rumania, junto a sus tres amigos. Eso los devasto. Murieron hace años, de vejez, y la hija mayor – mi hermana, pensé. ¿Qué sucedió con ella? Seguí escuchando atento – fue internada en un purgatorio, enloqueció cuando su hermano menor desapareció, sus padres murieron y el hombre que la cortejaba la abandono por otra. – ay Francis, suspire y baje la mirada. Pobre hermana, no se merecía eso. – hace dos años murió, una verdadera tragedia –

- ¿que le sucedió al chico? El hijo menor –

- algunos dicen que murió escalando las montañas, otros dicen que fue victima de unos vándalos que quisieron robarle, pero hay unos pocos, incluyéndome, quienes creen que fue victima del demonio –

- ¿a que te refieres padre? –

- creen que se convirtió en vampiro – el chico se estremeció al escuchar esa palabra.

- ¿tu también lo crees? – pregunto en un murmullo apenas.

- eso he dicho – miro a su hijo y le sonrió – ahora, dame eso – le quito la harmónica de las manos – buenas noches hijo, y recuerda cerrar la ventana –

- si padre –

El hombre salió de la habitación.

Así que mis padres y hermana han muerto.

Me senté en la copa de un árbol, mientras admiraba la casa. La casa donde pase mi infancia y parte de adolecente, ahora era el hogar de alguien más.

Mi familia paso tantos años creyendo que había muerto, y luego de cincuenta años, cuando por fin regreso, descubro que se han ido. Y todo por caer en las garras de una mujer que jugo con nosotros. Como me odio por haberlo hecho.

Mi único consuelo es saber que me quedan cincuenta años bajo esta tortura. Cincuenta años mas y moriré para reunirme con ellos.

Seguía mi monologo interior cuando la puerta de la casa se abrió dando paso al hombre que había visto hace un rato en la que era mi habitación. Tenía un saco bajo el brazo. Se agacho y dejo algo en el suelo. Mi harmónica.

- se que estas por ahí, esto te pertenece, así que aquí esta – le dejo ahí y entro de nuevo a la casa. Lo mire por un rato. Apago las luces y se aseguro de que todas las ventanas estuviesen cerradas. Subió las escaleras y se dejo llevar, junto a su esposa en un sueño.

Lo vi todo desde el árbol. Esa habitación, que antes había sido de mis padres, ahora le pertenecía a alguien más.

Ya no me queda nada aquí.

Baje ágilmente del árbol y tome la harmónica, guardándola segura en mi bolsillo. Di una última mirada a la casa de mi infancia. La casa donde pase mi vida, alegría, sufrimientos, penas y gozos. Y di vuelta, dejando todo eso atrás. Algo nuevo me esperaba.

            Me encontré con los chicos en el pueblo, desierto por ser tan altas horas de la noche.

Los tres me dijeron lo mismo. Todos nuestros familiares, aquellos mas cercanos a nosotros, amigos, padres, hermanos, habían muerto. La familia de los gemelos, su madre y padre murieron, mientras que su hermana se había ido a América con un gran empresario. En el caso de Georg, su familia se había ido hace mucho tiempo a Polonia, luego de que su madre muriera.

Cincuenta años es mucho tiempo.



            Esa misma noche fuimos hasta el cementerio, donde visitamos sus tumbas. Y luego, nos invadió la duda.

- ¿que haremos ahora? – dijo Georg, estando arrodillado frente a la tumba de su madre.

- ya no queda nada – dije.

- yo planeo regresar a Rumania – dijo Bill.

- ¿Rumania? – Dije – Bill, ¿estas seguro? Allá esta Leah –

- igual me iré, allá he pasado los últimos cincuenta y dos años  y es allá donde quiero estar, planeo buscar a mi elegida -

- ¿Qué? – Tom pareció impresionado.

- yo iré contigo – dijo Georg – quiero venganza –

- yo me quedare – dije – le prometí a Tina quedarme-

- ¿Qué hay de ti? – le pregunto Bill a su hermano.

-eres mi hermano, iré a donde vayas, le prometí a mamá que cuidaría a mi hermanito – bromeo Tom despeinándolo.

Ambos rieron.

- ¿crees que sea tu elegida? – me pregunto Bill.

- no lo se, - me encogí de hombros – ya veremos –

- te dije que no te enamoraras –

Reí.

- es hora de buscar algunas elegidas – dijo Georg.

- Gustav – se despidió Bill – puedes ir a Rumania cuando quieras, allá estaremos.

- gracias –

- gordo – me dijo Tom. Nos dimos un abrazo.

- bueno amigo, nos vemos pronto – dijo Georg.

            Ellos partieron a Rumania y yo, me quede con Tina y su familia. Su hija y su madre. La nena era muy pequeña, y la madre, al haberse enamorado de un vampiro, me adoraba. Decía que me parecía mucho a el.





Los años pasaron…




            Y entendí que Tina no era mi elegida. Lo supe cuando su hija le dijo que estaba embarazada. Algo dentro de mi cambio cuando lo supo. Ella se había casado con un gran hombre y a los pocos meses quedo embarazada. Le faltaba poco para dar a luz.

Tina, a sus 87 años, enfermo. Supe que no viviría mucho más, y la idea de estar ahí sin ella me aterraba.

- Tina – le dije entrando a su habitación.

- Gustav, ¿que sucede? – me pregunto ella con esa dulce voz, desde la cama. Me miraba con sus ojos azules profundos, y su rostro perfectamente liso y de porcelana. Con la apariencia de una veinteañera a sus ochenta.

- quiero darte algo – saque de mi bolsilla la vieja harmónica. – lo siento, pero regresare a Rumania. Allá están mis amigos y me ayudaran a buscar a mi elegida. Ya casi cumplo cien años de esta existencia.-

Ella asintió.

- la encontraras, estoy segura – tomo la harmónica entre sus manos – mi hija se mudara a Rumania, la escuche conversarlo con su esposo. Solo esperan a que muera. Deseo morir en tierra alemana.

- oh Tina – acaricie su suave y terciopelado rostro.

- gracias Gustav, por salvarme – dijo y lentamente cerro sus ojos dejando caer la mano que envolvía la mía.

Murió.

Bese su frente y me puse de pie. Salí de la habitación tan rápido como pude.

Quería estar lejos de ella, de esa casa. De todo.

            Me escondí en unas viejas ruinas por un tiempo, destrozado por su muerte.

Había sido la única mujer, a parte de mi madre y hermana, a quien había amado, era un amor fraternal, nada más. Y se había ido. Ella y mi familia se habían ido. Fue la primera vez que llore.

Si, los vampiros pueden llorar.

Lo descubrí ese día. Lloramos lágrimas rojas, lagrimas de sangre que recorrían mi rostro por el pesar.

---------------------------------------------------- >

Penultimo capitulo chic@s. Lo se, ha pasado rapido, mas de lo que pense. Esta parte de la historia es corta pero solo es el inicio de todo. Pronto les publicare el ultimo capitulo junto al nombre de la segunda parte. Por ahora, Aliens disfruten y comenten. Besos.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario