Translate

viernes, 6 de diciembre de 2013

- Nuevo hogar -







Bese su frente y me puse de pie. Salí de la habitación tan rápido como pude.
Quería estar lejos de ella, de esa casa. De todo.
            Me escondí en unas viejas ruinas por un tiempo, destrozado por su muerte.
Había sido la única mujer, a parte de mi madre y hermana, a quien había amado, era un amor fraternal, nada más. Y se había ido. Ella y mi familia se habían ido. Fue la primera vez que llore.
Si, los vampiros pueden llorar.
Lo descubrí ese día. Lloramos lágrimas rojas, lagrimas de sangre recorrían mi rostro por el pesar.




Siete años después…



Llegue a Transilvania, Rumania. 

Ahí ingrese al Instituto de Artes Modernas.

Quería cruzarme con Leah y matarla por todo esto, eso si Georg no cumplió y la asesino el.

- eh… - escuche que decían a mis espaldas – bienvenido extraño –
- Georg… -
- amigo – nos abrazamos.
- las niñas se abrazan – escuche en tono burlón. Reconocí la voz de inmediato.
- Tom… déjalos –
- hola Bill – abrace al pelinegro – Tom – extendí la mano para saludarlo siendo recibido por un abrazo de su parte.
- se lo dices a alguien y te mato – murmuro a mi oído.
Resulto que Leah había abandonado Transilvania. No habían escuchado de ella desde aquella noche, treinta y siete años atrás.
- ¿Cómo van con las elegidas? – pregunte en la seguridad de un dormitorio. El dormitorio que los gemelos compartían. Bill me miro y negó.
- aun nada –
- me preocupa que no las encontremos – dijo Georg.
- pueden ser hombres – les dije – Tina me lo dijo –
- ¿que? – Exclamo alarmado Tom – ahora si no juego –
Reí.
- eres un sexoso sin remedio –
- y tu un gordo –
- se ha acostado con medio instituto – le reprendió Bill.
- nadie recuerda nada – dijo el acostado en la cama, extendiendo sus brazos tras de su cabeza.
- ¿Cómo han hecho para permanecer aquí durante treinta y siete años? – pregunte con curiosidad.
- pues… nadie recuerda nada – me explico Bill – además, somos los dueños. – Abrí los ojos – si, es que… el dueño murió y, am, nos dejo esto a nosotros – me sonrió.
- ¿no tuvo nada que ver con…? – señale a Tom. Que se encogió de hombros.
- ya casi cumplimos el centenario – dijo Georg, obviamente preocupado.
- estaremos bien – lo tranquilizo Bill.
- ¿Cómo lo sabes? – le pregunte. digamos que el futuro así se ve – me sonrió como diciendo, se algo que tu no.

 
Pues si, ahora vivíamos en el instituto. Según las historias, antiguo castillo del conde Drácula. Hogar perfecto para cuatro vampiros en busca de victimas.


 --------------------------->

Bueno, me tomo tiempo pero aqui esta! el ultimo capitulo de "labios venenosos"... Esperen pronto el proximo libro: Besos de medianoche.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario