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martes, 8 de abril de 2014

- Transformaciones -





- ¿están listas chicas? Falta una semana – nos dijo Bill

- lo estarán – dijo Giselle – yo las preparare



- ¿Dónde lo haremos? – pregunte

- ¿hacer que? – me pregunto Bill

- las transformaciones

- veras cuñada... se harán aquí – me respondió el

- ¿cuñada?

- Tom molesto mucho a Giselle, ahora me toca a mí, no es personal, es solo juego entre hermanos – me dijo

- Lisa, ¿usaron protección? – Le dije a mi hermana - ¡no me gustaría ser tía tan pronto!

- ¡Samantha!

- no es personal, es solo juego entre hermanas - sonreí

            Esa noche buena realizamos un intercambio de regalos. Bill le dio a Giselle un precioso prendedor, Georg a Lisa, le compro un collar precioso, Gustav le obsequio a Deb unos pendientes, y Tom me dio algo un poco mas personal.

- Samantha, quiero regalarte esto – me dijo dándome una cajita

- ¿Qué es?

Dentro había un precioso anillo, con una piedra púrpura preciosa, en baño de plata.

- hable con Bill y estuvo de acuerdo en que te diera esto. Es el anillo de compromiso de nuestra madre, quiero que lo tengas como símbolo de nuestro amor

- Tom... no se que decir, es precioso, muchas gracias – le dije besándolo – me encanta

- ¿Qué tal? ¿He mejorado mi comportamiento? – me susurro al oído

- eres muy romántico – dije dándole otro beso – eso me gusta



Pasaron los días. Ya era víspera de año nuevo. Giselle nos contó que nuestro cuerpo cambiaria, seriamos mas bellas, nos dio algunos consejos sobre la sed de sangre, se agudizaban los sentidos y el deseo sexual.

- ¿listas? – pregunto Bill

- Deb, vamos – le dijo Gustav tomándola de la mano

Se fueron a la habitación. Lisa y Georg tras ellos a otra habitación. Seguidos por Tom y yo.

            Una vez dentro de la habitación, los nervios aumentaron. Pero sabia que lo hacia por el, si no lo hacia Tom moriría y yo no podría vivir sabiendo que el no estaba.

- no dolerá... – le dije. Mas que nada para convencerme – hazlo Tom.

El se acerco lentamente. Me tomo delicadamente por la cintura acercándome a el, aparto mi cabello para besar mi cuello. Sentí sus colmillos introducirse en mi piel. Trate de gritar pero no pude. El dejo de morderme y se separo de mi. Mordió su muñeca y me dio de su sangre. Sus ojos estaban completamente negros, como los de un tiburón. Al beber de su sangre sentí como mi garganta ardía como si estuviese en llamas. Caí al suelo y cerré mis ojos. Gritaba por el dolor. Era insoportable.

- ¿Samantha? – Escuchaba la voz de Tom - ¿Samantha?

            Lentamente abrí mis ojos. Todo era diferente pude notarlo. Los colores eran más brillantes. Podía escuchar las voces de Bill y Giselle en la cocina. Gire hasta el, lo vi por primera vez como vampiro. Tom, su rostro era pálido, y tenía una pequeña cicatriz en su cuello, no la habría visto antes, sus labios, tenían unas pequeñas grietas a los bordes, sin perder su atractivo con ese piercing brillando en ellos.

- hola – me dijo. Su voz, grave y seductora.

- Tom... – mi voz, había cambiado también, parecía el sonar de unas campanas - ¿Cómo me veo?

- más hermosa que nunca – me dijo. Me acerco a el y me beso. Yo lo empuje contra la pared y lo bese con furia. Yo no era tan agresiva, pero era algo que no podía controlar.

- Samantha... contrólate amor – me dijo el sonriendo

- perdón – dije alejándome – no se que fue eso

- esta bien – me dijo – eso lo resolveremos mas tarde, ahora, vamos con los chicos

- Tom... ¿Qué es este ardor en mi garganta?

- eso es solo la sed, tranquila, aprenderás a controlarla – me dijo.

Me tomo de la mano y salimos de la habitación. Afuera estaban Bill y Giselle.

- ejem... – dijo Tom

- ah... ¿Cómo están? – dijo Giselle riendo mientras se bajaba de Bill

- ¿Samantha? – Pregunto Bill - ¿la transformación culmino?

- fue muy rápido – dijo Giselle

- hola...

Esa voz... parecía la voz de mi hermana, solo que esta es mucho mas fina y seductora. Voltee y vi a Lisa, un poco mas esbelta, su cabello radiante, al igual que su piel que parecía brillar. ¿Yo me veía igual?

- Lisa... – dije mirándola

- ¡Samantha! Estás diferente, te ves más... sensual – me dijo

- ¿sensual? – Le pregunte – tu te ves mas juvenil, pareces una de esas chicas que le encantan los parques de diversiones y los osos de peluche

- siempre he tenido un espíritu infantil – me dijo riendo – pero tu...

- chicos... – escuche la voz de Gustav. Junto a el estaba Deb. Su cabellera rubia, larga, centelleaba como millones de diamantes, y sus ojos eran intensamente azules, hipnotizantes.

- debemos ir a cazar – dijo Georg

            Fuimos los ocho a las montañas. Donde Tom me enseño a cazar. La sensación de sangre en mi garganta es tan refrescante como una limonada fría tras un duro día de trabajo bajo el sol.

           

Al regresar a casa, ya al anochecer. Tom y yo nos fuimos al dormitorio.

- Samantha – decía riendo mientras lo besaba.

- por favor...

El me beso llevándome hasta la cama donde lo tire. Me coloque sobre el rápidamente quitando su camisa. Sin dejar de besarme dio media vuelta quedando sobre mí, empezó a besar mi pecho, quito mi camisa, y bajo hasta mi busto. Mientras desabrochaba mis pantalones yo lo besaba. El me besaba, penetrándome con movimientos veloces. Nuestros gemidos. Lenta y muy delicadamente me mordió dejando salir un pequeño hilo de sangre que limpio con su lengua. Esa noche hicimos el amor como nunca. Era la primera de muchas.



- por fin somos inmortales – le dijo Tom a Bill, sentados en la sala, esperando por las chicas

- lo mejor es que por fin encontré con quien compartir el resto de mi existencia – dijo Georg

- chicos...- escucharon la voz de Giselle, quien salió con un ajustado vestido negro, seguida por Deb con uno azul eléctrico. Detrás de ella estaba Lisa, con uno de color sangre, y Samantha con un precioso y corto vestido blanco.



- ven aquí – me dijo Tom sujetándome de la cintura – te ves tan bien que podría arrancarte ese vestido aquí mismo – me dijo al oído. Me beso y yo reí.

- y dime, ¿a quien le darás el beso de medianoche? – le pregunto Gustav a Deb

- pues creo que a Tom... – dijo ella mirando la reacción de Gustav, cuyos ojos se tornaron negros – obvio a ti, ¿a quien mas?

El la beso tomándola por la cintura posesivamente.

            Recibimos el año nuevo y luego Lisa y Georg se fueron a su habitación algo apresurados.

            Ya ha pasado casi un año de haber empezado esta nueva existencia como vampiro. He desarrollado mis poderes. Transportación. Puedo llevar personas conmigo también, a través de paredes, muros, a otras habitaciones. Debbie, es así como una guía, sabe que vampiros tienen poderes y cuales no, también puede ver el aura de las personas, así fue como descubrimos los poderes de Georg y Lisa. Ella heredo de nuestro padre el poder mas deseado de todos, procrear. Y Georg, al tener descendencia nórdica, también lo poseía, solo necesitaba a su pareja. Ella ahora esta esperando un bebe vampiro. Mi bella sobrina. Bill y Giselle siguen tan enamorados como siempre. Entre Tom y yo, todo sigue tan apasionante como el principio.

Ahora vivimos en el castillo que era de mi padre. Muy de película, los vampiros que viven en un tenebroso castillo en Transilvania. Aunque aun sigue siendo un instituto para humanos.



Cada día amo más a Tom. El dice que por mi, su congelado corazón vampiro latió de nuevo. Es un romántico perdido, aunque el diga lo contrario.

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Pronto.... Lágrimas de sangre. Cuarta y ultima parte de Historias de vampiros.

 


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