- ¿están listas chicas? Falta una
semana – nos dijo Bill
- lo estarán – dijo Giselle – yo
las preparare
- ¿Dónde lo haremos? – pregunte
- ¿hacer que? – me pregunto Bill
- las transformaciones
- veras cuñada... se harán aquí –
me respondió el
- ¿cuñada?
- Tom molesto mucho a Giselle,
ahora me toca a mí, no es personal, es solo juego entre hermanos – me dijo
- Lisa, ¿usaron protección? – Le
dije a mi hermana - ¡no me gustaría ser tía tan pronto!
- ¡Samantha!
- no es personal, es solo juego
entre hermanas - sonreí
Esa
noche buena realizamos un intercambio de regalos. Bill le dio a Giselle un
precioso prendedor, Georg a Lisa, le compro un collar precioso, Gustav le
obsequio a Deb unos pendientes, y Tom me dio algo un poco mas personal.
- Samantha, quiero regalarte esto
– me dijo dándome una cajita
- ¿Qué es?
Dentro había un precioso anillo,
con una piedra púrpura preciosa, en baño de plata.
- hable con Bill y estuvo de
acuerdo en que te diera esto. Es el anillo de compromiso de nuestra madre,
quiero que lo tengas como símbolo de nuestro amor
- Tom... no se que decir, es
precioso, muchas gracias – le dije besándolo – me encanta
- ¿Qué tal? ¿He mejorado mi
comportamiento? – me susurro al oído
- eres muy romántico – dije
dándole otro beso – eso me gusta
Pasaron los días. Ya era víspera
de año nuevo. Giselle nos contó que nuestro cuerpo cambiaria, seriamos mas
bellas, nos dio algunos consejos sobre la sed de sangre, se agudizaban los sentidos
y el deseo sexual.
- ¿listas? – pregunto Bill
- Deb, vamos – le dijo Gustav
tomándola de la mano
Se fueron a la habitación. Lisa y
Georg tras ellos a otra habitación. Seguidos por Tom y yo.
Una
vez dentro de la habitación, los nervios aumentaron. Pero sabia que lo hacia
por el, si no lo hacia Tom moriría y yo no podría vivir sabiendo que el no
estaba.
- no dolerá... – le dije. Mas que
nada para convencerme – hazlo Tom.
El se acerco lentamente. Me tomo
delicadamente por la cintura acercándome a el, aparto mi cabello para besar mi
cuello. Sentí sus colmillos introducirse en mi piel. Trate de gritar pero no
pude. El dejo de morderme y se separo de mi. Mordió su muñeca y me dio de su
sangre. Sus ojos estaban completamente negros, como los de un tiburón. Al beber
de su sangre sentí como mi garganta ardía como si estuviese en llamas. Caí al
suelo y cerré mis ojos. Gritaba por el dolor. Era insoportable.
- ¿Samantha? – Escuchaba la voz
de Tom - ¿Samantha?
Lentamente
abrí mis ojos. Todo era diferente pude notarlo. Los colores eran más
brillantes. Podía escuchar las voces de Bill y Giselle en la cocina. Gire hasta
el, lo vi por primera vez como vampiro. Tom, su rostro era pálido, y tenía una
pequeña cicatriz en su cuello, no la habría visto antes, sus labios, tenían
unas pequeñas grietas a los bordes, sin perder su atractivo con ese piercing
brillando en ellos.
- hola – me dijo. Su voz, grave y
seductora.
- Tom... – mi voz, había cambiado
también, parecía el sonar de unas campanas - ¿Cómo me veo?
- más hermosa que nunca – me
dijo. Me acerco a el y me beso. Yo lo empuje contra la pared y lo bese con
furia. Yo no era tan agresiva, pero era algo que no podía controlar.
- Samantha... contrólate amor –
me dijo el sonriendo
- perdón – dije alejándome – no
se que fue eso
- esta bien – me dijo – eso lo
resolveremos mas tarde, ahora, vamos con los chicos
- Tom... ¿Qué es este ardor en mi
garganta?
- eso es solo la sed, tranquila,
aprenderás a controlarla – me dijo.
Me tomo de la mano y salimos de
la habitación. Afuera estaban Bill y Giselle.
- ejem... – dijo Tom
- ah... ¿Cómo están? – dijo
Giselle riendo mientras se bajaba de Bill
- ¿Samantha? – Pregunto Bill -
¿la transformación culmino?
- fue muy rápido – dijo Giselle
- hola...
Esa voz... parecía la voz de mi
hermana, solo que esta es mucho mas fina y seductora. Voltee y vi a Lisa, un
poco mas esbelta, su cabello radiante, al igual que su piel que parecía
brillar. ¿Yo me veía igual?
- Lisa... – dije mirándola
- ¡Samantha! Estás diferente, te
ves más... sensual – me dijo
- ¿sensual? – Le pregunte – tu te
ves mas juvenil, pareces una de esas chicas que le encantan los parques de
diversiones y los osos de peluche
- siempre he tenido un espíritu
infantil – me dijo riendo – pero tu...
- chicos... – escuche la voz de
Gustav. Junto a el estaba Deb. Su cabellera rubia, larga, centelleaba como
millones de diamantes, y sus ojos eran intensamente azules, hipnotizantes.
- debemos ir a cazar – dijo Georg
Fuimos
los ocho a las montañas. Donde Tom me enseño a cazar. La sensación de sangre en
mi garganta es tan refrescante como una limonada fría tras un duro día de
trabajo bajo el sol.
Al regresar a casa, ya al
anochecer. Tom y yo nos fuimos al dormitorio.
- Samantha – decía riendo
mientras lo besaba.
- por favor...
El me beso llevándome hasta la
cama donde lo tire. Me coloque sobre el rápidamente quitando su camisa. Sin
dejar de besarme dio media vuelta quedando sobre mí, empezó a besar mi pecho,
quito mi camisa, y bajo hasta mi busto. Mientras desabrochaba mis pantalones yo
lo besaba. El me besaba, penetrándome con movimientos veloces. Nuestros
gemidos. Lenta y muy delicadamente me mordió dejando salir un pequeño hilo de
sangre que limpio con su lengua. Esa noche hicimos el amor como nunca. Era la
primera de muchas.
- por fin somos inmortales – le
dijo Tom a Bill, sentados en la sala, esperando por las chicas
- lo mejor es que por fin
encontré con quien compartir el resto de mi existencia – dijo Georg
- chicos...- escucharon la voz de
Giselle, quien salió con un ajustado vestido negro, seguida por Deb con uno
azul eléctrico. Detrás de ella estaba Lisa, con uno de color sangre, y Samantha
con un precioso y corto vestido blanco.
- ven aquí – me dijo Tom
sujetándome de la cintura – te ves tan bien que podría arrancarte ese vestido
aquí mismo – me dijo al oído. Me beso y yo reí.
- y dime, ¿a quien le darás el
beso de medianoche? – le pregunto Gustav a Deb
- pues creo que a Tom... – dijo
ella mirando la reacción de Gustav, cuyos ojos se tornaron negros – obvio a ti,
¿a quien mas?
El la beso tomándola por la
cintura posesivamente.
Recibimos
el año nuevo y luego Lisa y Georg se fueron a su habitación algo apresurados.
Ya
ha pasado casi un año de haber empezado esta nueva existencia como vampiro. He
desarrollado mis poderes. Transportación. Puedo llevar personas conmigo
también, a través de paredes, muros, a otras habitaciones. Debbie, es así como
una guía, sabe que vampiros tienen poderes y cuales no, también puede ver el
aura de las personas, así fue como descubrimos los poderes de Georg y Lisa.
Ella heredo de nuestro padre el poder mas deseado de todos, procrear. Y Georg,
al tener descendencia nórdica, también lo poseía, solo necesitaba a su pareja.
Ella ahora esta esperando un bebe vampiro. Mi bella sobrina. Bill y Giselle
siguen tan enamorados como siempre. Entre Tom y yo, todo sigue tan apasionante
como el principio.
Ahora vivimos en el castillo que
era de mi padre. Muy de película, los vampiros que viven en un tenebroso
castillo en Transilvania. Aunque aun sigue siendo un instituto para humanos.
Cada día amo más a Tom. El dice
que por mi, su congelado corazón vampiro latió de nuevo. Es un romántico
perdido, aunque el diga lo contrario.
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Pronto.... Lágrimas de sangre. Cuarta y ultima parte de Historias de vampiros.
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Pronto.... Lágrimas de sangre. Cuarta y ultima parte de Historias de vampiros.
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