En la cabaña…
Habían pasado casi cuatro horas
desde que todos se fueron, cuatro horas que Tom y yo pasamos evitándonos.
Estábamos solo nosotros en la
cabaña, con una tormenta afuera, y de repente se fue la luz.
- genial, iré por algunas velas –
dije caminando a la cocina
- aquí te espero
- gracioso
Busque las velas y encendí unas
cuantas por la cocina y la sala.
- ¿Dónde estarán los demás?
- ya los llame, vendrán pronto,
al menos Bill y Giselle
- de acuerdo
Salí y me senté en el pórtico
observando las gotas de lluvia caer.
- que deprimente eres – me dijo
- ¿Qué, ahora también me insultas?
- al menos deja que te acompañe,
no hay nada mejor que hacer – dijo sentándose a mi lado
- ¿soy tu ultima opción?
- algo así
- no lo entiendo, ¿por que me
odias?
- ¿odiarte? No te odio
- entonces, ¿Por qué me tratas así?
- no es tu problema
- y allí esta de nuevo el mismo
vampiro obstinado de siempre
- perdón, es solo que esto es
nuevo para mi, el tratar a un humano
- seguro
- no se que decir
- trata de ser amable, ¿podrías
hacer eso?
- yo no soy amable, pero, lo
intentare
Una ráfaga de viento azoto las
ventanas haciendo que me estremeciera de frío. Tom pasó su brazo sobre mis
hombros para darme calor.
- ¿Qué tal así?
- es un buen comienzo, gracias,
aunque tu tacto es frío, así que no ayuda mucho
- lo siento – dijo retirando su
brazo – te buscare un suéter. Se levanto y regreso con un suéter en la mano.
- que veloz eres
- ventajas de ser vampiro
- eso debe ser asombroso – dije
seguido de un bostezo
- otra ventaja de ser vampiro, no
duermes
- supongo que eso hace que ser
humano se vea aburrido – dije riendo
- no estés tan segura, a mi me
encantaría ser humano y poder amar
- ¿amar? – le pregunte
- es que, como vampiros nuestros
sentimientos no son tan agudos, no sentimos tanto como siendo humanos, quisiera
poder amar
- no es la gran cosa, es lindo,
hasta que te rompen el corazón
- yo jamás haría algo así
- se que no
Nos miramos a los ojos y nos
fuimos acercando. En el último momento Tom volteo su cara en dirección al
bosque.
- ¿Qué sucede?
- escuche algo, mejor entremos –
me dijo
Dentro de casa me prepare un
chocolate caliente. Los dos nos sentamos en la sala mientras el me contaba todo
lo que había hecho cuando era humano.
- recuerdo que era muy obstinado,
Bill siempre me lo decía – dijo riendo – aun lo hace
- porque aun eres obstinado
- supongo que eso es igual en
vampiros y humanos
- posiblemente... oye, aun tengo
una duda, ¿Qué le hiciste a Luke para que se fuera así?
- controle su mente, le hice
creer que yo era de la realeza y el un simple plebeyo, luego borre su memoria y
se olvido de todo lo que paso, hasta de haberte conocido
- por eso estaba tan extraño
- ese es mi poder, mi orgullo
- ¿y Georg? ¿Tiene poderes?
- no, solo Bill, Gustav, Giselle
y yo. Giselle se transforma, yo controlo mentes, Gustav tiene instinto para la
lucha, nunca pierde una batalla y Bill, el tiene visiones, al tocar a las
personas.
- genial
- lo se, tu tendrías poderes
- ¿Qué?
- digo, que si fueses vampiro
tendrías poderes
- ¿Cómo lo sabes?
- porque eres hija de Drácula, el
tenia todos los poderes, hasta el mas antiguo de todos, podía procrear, solo
ciertos vampiros pueden tener progenitores, se debe a una antigua raza de
vampiros nórdicos, el era uno.
- eso es algo que no sabia, oye…
¿puedo preguntar como te convertiste en vampiro?
- ya lo hiciste – dijo el riendo
– y si, te contare, veras…hace muchos años, 99 para ser exactos, Bill, Gustav,
Georg y yo vinimos acá desde Alemania, para cazar vampiros
- ¿eran caza vampiros?
- así es, asesinamos a uno de sus
ancestros, solo nos defendíamos.
- ¿Por eso la obsesión de Paul
con matarlos?
- si, éramos neófitos, y Leah, la vampiresa
que nos convirtió, era nuestra única razón de existir. Ella jugo con nosotros.
Sabíamos que moriríamos, sabíamos que solo tendríamos 100 años como demonios
inmortales y al principio no nos importo… pero luego, 49 años después, Bill
conoció a Giselle y no pudo evitarlo, se enamoraron y la convirtió. Mi
transformación no fue dolorosa, ni siquiera lo sentí, estaba cegado por el
deseo y la tentación; esa noche que llegamos a Rumania, nos recibió una
encantadora joven, Leah, mas tarde, entro a mi habitación y me sedujo, yo por
supuesto caí en sus trampas, ese es su don, la seducción. Al despertar, solo
recuerdo haber escuchado los gritos de Gustav, ya transformado y a Georg,
rompiendo todo al descubrir la condena a la que estábamos todos atados.
- wao no lo sabia… es realmente
aterrador, lamento mucho que pasaras por eso
- esta bien, sino lo hubiese
hecho jamás te habría conocido a ti y es realmente agradable pasar tiempo
contigo
- bien, son dos cosas que no
sabia – le dije a Tom
- aquí te va otra – me dijo
acercándose lentamente sujetando mi cuello. Me beso suavemente – te encontré
- ¿me encontraste?
Cuando nos separamos escuchamos
como se cerraba la puerta de la cabaña.
- vaya, vaya... pero que parejita
mas tierna – dijo.
Tom mostró sus colmillos.
- relájate Tom, ¿Por qué tan
tenso?
- cállate Gustav – le dijo el
- ¿tu no estabas con Debbie? – le
pregunte
- vine a dejar el Jeep, me
quedare en su casa y le diré todo
- ¿estas seguro? – pregunto Tom
- lo estoy – dijo el – nos vemos
– salió de la cabaña dejando las llaves en la mesa.
- es un estúpido vampiro
- todos lo son
- ¿incluso yo?
- eso puede cambiar – le dije
- ¿Qué tengo que hacer para que
lo haga? – pregunto acercándose con una mirada sexy hacia mi
- ¿Qué se te ocurre?
- pienso en algo pero, no te
muevas – me dijo
Se acerco lentamente a mi cuello.
Deposito un suave beso en el y luego otro en mis labios. Me tomo en sus brazos
y camino hasta la habitación, mientras le quitaba la camisa.
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